Las intranets son parecidas a los sitios Web y, como tales se acceden utilizando un navegador, con la diferencia de que dicho acceso se realiza a través de redes internas exclusivas de la empresa.
Disponiendo de una intranet, distribuir tareas e información dentro de nuestra organización se hace una tarea mucho más sencilla.
Mejora el trabajo colaborativo puesto que es una herramienta de grupo. La Intranet permite que se erradiquen las típicas reuniones puramente informativas que suponen un gasto de tiempo enorme para la empresa. Así mismo una Intranet bien diseñada da pie a los empleados (sirviéndose de los más activistas) para participar en la construcción de la red interna.
Acceda a toda la información desde cualquier dispositivo con capacidad de navegar, en cualquier momento y lugar. Esa es una baza que facilita el teletrabajo, entendido como trabajar desde fuera de los locales de la empresa, o bien entendido como trabajar fuera de los horarios habituales de la empresa. Así pues, cualquier empleado desplazado a otro lugar podrá tanto consultar como actualizar todo tipo de datos.
El trabajo colaborativo a través del correo electrónico acaba produciendo muchos problemas:
Cuando debemos realizar un trabajo que excede nuestros conocimientos, solemos acudir a aquel compañero que sí domina esa materia para que nos ilustre. El problema radica en que, de esta manera, somos nosotros los que entorpecemos su labor. La Intranet puede ser una solución a ese freno: los tutoriales son un buen medio para adquirir conocimientos rápidamente.
Documentar proyectos, procedimientos, manuales y normas, en un lugar centralizado y accesible por todos, como es una intranet tiene muchas ventajas: